Sierra Lerback
Creciendo en Hawái, el surf era indispensable. Sierra vivía al otro lado de la calle de la playa y estuvo en el agua desde pequeña. Todos los días, después de la escuela, su padre llevaba a su hermano mayor a surfear. Le daba a Sierra la opción de sentarse en la arena y esperar o tomar una tabla y acompañarla. Sin duda, nunca miró atrás, y tras mudarse a Sunshine Coast, ahora considera Noosa su hogar.