Entre dos orillas: de Brasil a Bali con Andrew Serrano

Andrew Serrano, surfista brasileño, ha forjado un ritmo armonioso entre dos mundos: las vibrantes costas de Sudamérica y las islas de Indonesia, ricas en olas. Moverse entre estos lugares ha moldeado no solo su surf, sino también su perspectiva de la vida: un equilibrio entre libertad, respeto por la naturaleza y sencillez en el día a día. Amigo de Deus desde hace mucho tiempo, la historia de Andrew es una historia de artesanía, cultura y fidelidad a la pasión que lo atrajo al océano.

Divides tu tiempo entre Brasil e Indonesia, dos lugares que viven y respiran surf. ¿Cómo ha influido el movimiento entre estos mundos en tu estilo dentro y fuera del agua?

Vivir entre Brasil e Indonesia me permite encontrar el equilibrio en la vida: la libertad de surfear, el respeto por la naturaleza y la cultura en mi oficio, disfrutando de la simplicidad día a día. Este equilibrio multicultural me ayuda a desarrollar mi personalidad, mi surf y mi creatividad, a la vez que me permite mantenerme abierto a crecer como persona.

¿Qué fue lo que te atrajo inicialmente al universo Deus y qué te ha mantenido cerca de la marca durante todos estos años?

Me atrajo su espíritu. Deus no es solo una marca, es un estilo de vida, buenos amigos e historias. Sentí que era un lugar donde podía ser yo mismo y estar abierto a nuevas ideas. Lo que siempre me mantiene cerca es que ese sentimiento perdura. No se trata solo de lo que hacemos, sino también de cómo vivimos.

Desde tu perspectiva, ¿qué hace que una tabla de surf sea un clásico?

En mi opinión, una tabla de surf clásica es más que una forma, ¡es una sensación! Una tabla clásica guarda historias, tiene un alma que combina el pasado y el presente con líneas atemporales, artesanía honesta y belleza sencilla. Las tablas clásicas nunca se esfuerzan demasiado; ¡tienen una sensación especial que simplemente se siente bien!

¿Cómo logras que tu enfoque del surf siga siendo auténtico, sin importar en qué parte del mundo te encuentres?

No importa dónde esté, ¡siempre surfeo por la misma razón! ¡Para sentirme libre y viva! Intento ser auténtica, sencilla, respetando el océano y a la gente, surfeando con alegría, fluidez y gratitud. Así es como practico la honestidad en mi surf.

Ya sea una tabla, una bicicleta o un momento, ¿a qué vuelves una y otra vez?

Siempre pasión.